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El gobierno de España acordó ayer ampliar por un año el período de vigencia
de la llamada "ley de nietos", ante la desbordante demanda en América Latina de
descendientes de españoles que quieren recuperar la nacionalidad de sus padres y
abuelos.
Desde su entrada en vigor el año pasado, los consulados españoles recibieron
más de 161 mil solicitudes de ciudadanía, más de 95 por ciento de ellas en
Latinoamérica, y unas 82 mil, es decir la mitad, ya fueron aprobadas.
La prórroga al período inicial de dos años fijado en la ley, que finalizaba
originalmente en diciembre de 2010, permitirá, según el Ejecutivo español,
atender todos los expedientes cursados y los que siguen pendientes.
La noticia la dio ayer en conferencia de prensa en el Palacio de la Moncloa,
sede del Ejecutivo, la vicejefa del gobierno ibérico, María Teresa Fernández de
la Vega.
Indicó que en una decisión del Consejo de Ministros se había decidido dar
doce meses más de plazos para los trámites previstos en la norma.
"Hasta el momento, más de 160.000 personas han solicitado la nacionalidad en
los consulados de España, la gran mayoría en Iberoamérica", informó.
El número exacto es 161.463 solicitudes. De ellos, 154.327 solicitudes -el
95,5 por ciento- provienen de Iberoamérica.
El gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero admitió que algunas
oficinas consulares al otro lado del Atlántico se vieron desbordadas por el
volumen de solicitudes e informó que hubiera sido inviable resolver todas las
peticiones en el plazo previsto originalmente.
Frente a esa situación, se reforzaron varios consulados españoles en el mundo
con 150 empleados, sobre todo los de La Habana y Buenos Aires (los de mayor
demanda), para lo cual la cancillería española destinó unos 4 millones de euros,
informó.
Se calcula que 300 mil descendientes están en condiciones de tramitar el
beneficio en Argentina, el país que más refugiados recibió en aquel momento, así
como hizo con inmigrantes por razones económicas en décadas anteriores.
Luego de Argentina, Cuba es el segundo país de la región que más recibió
desplazados de la Guerra Civil. Le seguirían Chile y Venezuela.
Se cree que en la isla del Caribe podrían residir unas 100.000 personas en
condiciones de formular el petitorio.
Pero, como se dijo, no se difundieron datos por país en cuanto a solicitudes
de nacionalidad por esta ley.
"Se ha comprobado que el elevado número de solicitudes presentadas en
Iberoamérica va a desbordar la capacidad de las oficinas consulares", alegó el
Ejecutivo .
"En consecuencia, la prórroga en un año (...) permitiría atender todas las
solicitudes de cita ya presentadas" y "todas las solicitudes que se presenten y
que no puedan ser atendidas en los dos primeros años de aplicación inicialmente
previstos", explicó.
La "ley de nietos" es una disposición adicional de la ley de la Memoria
Histórica, un texto impulsado por el gobierno socialista en 2007 para resarcir a
las víctimas de la guerra civil (1936-39) y la posterior dictadura de Francisco
Franco, quien gobernó entre 1939 y 1975.
Para ser precisos, la medida se aplica sobre todo a los hijos y nietos de
quienes tuvieron que salir de España entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de
diciembre de 1955.
La normativa establece que los descendientes de españoles podrán optar a la
nacionalidad que perdieron o a la que renunciaron sus padres y abuelos al verse
obligados al exilio durante y después el conflicto.
Según estimó el gobierno, hasta medio millón de hijos y nietos de dichos
emigrantes tendrían derecho a pedir la ciudadanía española.
De los pedidos presentados el año pasado, 87,5 por ciento correspondieron a
hijos de padre o madre nacido español y emigrado a causa de la guerra.
Las restantes fueron de nietos cuyos abuelos perdieron la nacionalidad por
motivo del exilio forzoso.
Fuente: Clarín.com
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